Posteado por: gustz en: Octubre 28, 2008
En estos días… se dió una circunstancia muy particular… De pronto me ví demorado, y retenido, esperando ser atendido y compartiendo un pequeño espacio en un comercio. Esto no tendría nada de novedoso ni particular, a no ser por la situación que pude vivenciar…
Desde la radio, el relato de un conocido y popular narrador de historias nos mantenía en tensión ante el devenir de lo que contaba… Lo trivial y predecible de la misma no impedía mantenernos expectantes… reunidos ante el poder de la palabra, como queriendo escuchar ese algo más que por momentos parece surgir y que debe tener que ver con nuestra identidad.
(Intencionalmente omito los detalles de lo que se contaba, ya que no es lo importante… quién lee puede elegir lo que quiera: cualquier historia puede ser la que se narre…)
Aunque el grupo etáreo de personas era variado, lo que no cambiaba era la casi fascinación de poder serguir al punto y hasta el desenlace -que aunque demorado, no era menos obvio…-, lo que desde la radio se nos decía… …
Me quedé pensando en éllo, no sin cierta sorpresa, y al hacerlo -quizás por los hechos que son cotidianmente noticia en esta sociedad argentina-, surgió una idea con el consecuente deseo: Que seamos capaces de construir un relato en común que nos convoque, nos reuna… y que finalmente nos identifique como país…
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